Escribimos por iniciativa propia, porque nos sentimos más cerca de nosotros que nunca, y de nuestro lector más codiciado. Ese ente perdido, que tal vez por la cacha e'la espada olvidó que era capaz de transmitir los sonidos mentales en símbolos interpretables; dejamos respaldo para nuestro futuro hipotético que dejará ir su hipotético globo de helio llamado "estabilidad mental". Congelamos en tibio la sed de explotar sin ser escuchado, de que las letras caigan en el epicentro de la fibra sensible. Dificil. Dificil encontrar el momento, el ángulo y las ganas, y es por eso mismo que damos la oportunidad de hacer un presente común entre mi emisión y tu recepción (ojalá también tu percepción).
Por otra parte el contenido es "obvio", y como lo son "la verdad" y "las opiniones", es como tal únicamente para ti. Tratamos de convencer, algunas veces, para convencernos. Pero no se trata de eso, se trata de no dejar que tampoco te convensan a ti.
Consejo: Ante la duda -- continuar hasta que en algún momento las vendas y puedas empezar de 0.