viernes, 19 de noviembre de 2010

You want it, you got it

Ignoramos señales, por el hecho de que creemos que, por ser simples "aspirantes a", los mensajes no son enviados a notrosos. Nos disminuimos a lo realizable, a lo que pensamos que ya somos y no lo que queremos ser. Ignoramos que la transición es tanto o más parte que el fin. Olvidamos que empieza a florecer en invierno y no en primavera. En primavera solamente se alcanza la máxima expresión, pero todo el trabajo de cambio partió mucho antes.
Esos que quieren cambiar el mundo, esos que nos dicen que dejemos de hacer ciertas cosas, los miramos como si fueran unos revolucionarios destinados a una minoría. Y como somos de pavos, siempre vamos a defender las minorías por intentar ser diferentes; a pesar de poder ser hipócritas, vanidosos, cínicos, faltos de criterio. Si estás contra una minoría, ten por seguro que alguien te saltará encima, no así si dices "me carga esa canción, porque la escucha todo el mundo". Si los mil medios no hubieran estado metidos con los mineros, hubieras hecho algo para cambiarlo, pero como no fue asi, fue un show mediático.

Simbiosis

Dormirme con tu sueño, respirar de tus pulmones, estar tranquila de no estar para el mundo y sí para ti, en un espacio reducido a lo que alcancen ver dos miradas. No guardamos fotos. No pienso guardar lo que mi cabeza no quiera retener. Un par de horas qe se recuerdan días, y días qe pasan volando al punto de parecer menos qe horas. Eres asquerosamente deseable cuando haces esos gestos, aunqe tus mentiras no tengan sustento.

Pero ya no soy asi

Me cambiaste, me tupiste. Me dejaste esperando una sonrisa qe sea un gesto significante. Que es muy probable qe en otra persona no exista. Te llevaste la persona qe enamoraba y dejaste la qe espera amor del tipo qe tú entregas: indeciso, inseguro; fugaz. Y no creo qe escuchando los temas qe te gustan te vas a acordar de mi, mucho menos los qe me gustan a mi... porqe teníamos gustos bien distintos. Yo me gustaba como era.

Yo invito

No puedo escribir, por ende tampoco los versos más tristes esta noche. Decirte que te amo es modularte una frase que ha sido muy gastada por miles de canciones, pero dar un abrazo sin decir esas palabras tal vez no tenga el mismo final. No tengo plata, no tengo un caño, pero peguémonos un par de volás con risas tontas. Yo invito.